jueves, 30 de julio de 2009

Rita sí que escribe, pero ninguno somos Rita…

Hace tiempo ocurrió cierto suceso que debería haber sido redactado en este espacio muuucho antes, pero la ajetreada vida en la ciudad del glamour no siempre nos permite hacer lo que habíamos planeado…

Corría un 26 de junio en pleno corazón de Paris y sonaron varios despertadores, tocaba levantarse para ir a trabajar. Mademoiselle P fue la primera en llegar al vestíbulo para ir hacia el baño, cuando de repente, vio que había alguien en la cocina. Una sombra se vislumbraba en la oscuridad, una figura se dibujaba en la moqueta.....

¿Qué hago?

¿Quién es?

¡¡¡¿¿¿¿¿¿Qué quiere??????!!!

.....

.....

Mademoiselle P no sabía como reaccionar y no había forma de advertir a Mademoiselle O, que dormía profundamente, sin delatar su presencia a la silueta de la cocina… no había otra salida. Nuestra valiente Mlle P se armó de valor y.... CLICK! Encendió la luz.... y la sombra desveló su rostro...

.... ERA CLIFFORD!!!!!!!!!!


¡No hay más que verlo! ¡Así que ya sabemos porque no estaba escribiendo aquí! ¡¡Había venido de visita a la ciudad del amour!! Llegó de madrugada, al mismo tiempo que la lluvia arreciaba y las nubes descargaban todo su caudal, poniendo a prueba la inmensa red de tuberías de la ciudad, así como otras tuberías no tan épicas, como las de nuestro edificio. Clifford echó mano de la amabilidad de nuestro fregadero de la cocina y se valió de su capacidad de regurgitación para hacer su entrada triunfal en nuestro humilde piso. ¡Y qué entrada señoras y señores! ¡Había conseguido llegar hasta la puerta de casa dejando huella!

Al principio no supimos como había sido capaz de llegar tan lejos ni por donde había aparecido, pues dada la hora de su llegada, su rastro a través del pasillo de la cocina ya se había evaporado y sólo algunas hojas minúsculas delataban su paso por aquellos lugares. ¿Serían sólo esos detalles las pruebas de su irrupción en nuestro pacífico piso? No, ni mucho menos, ¡¡Clifford las entradas las hace a lo grande!!!

Tras limpiar a desgana las cantidades de despojos que su amigo el fregadero había regurgitado para materializar su presencia, Mlle P y Mlle O decidieron que ya profundizarían en el análisis de la situación y la valoración de daños al volver del trabajo, pues en ese momento lo vital era desayunar e irse a trabajar. Cual fue su sorpresa cuando abrieron el cajón de los cubiertos y los encontraron a todos... ¡nadando! El cajón estaba estancado en su totalidad. Mlle O miró a Mlle P y ambas comprendieron lo que cabía esperar de los cajones inferiores. Debajo del cajón de los cubiertos está el de los tupperware’s. Anegado. Todos los tipos de envases de plástico, reflejos de nuestra sociedad moderna y su afán por no acabar lo del plato y guardar un poco en la nevera, estaban sumergidos. Mlle O y Mlle P volvieron a cruzar sus miradas y sendas sonrisas empezaron a aparecer en las comisuras de sus labios. Debajo del cajón de los tupperware’s está el de las sartenes y los cazos. Cazos y sartenes inmóviles e inundados.

¡¡En unos días Mlle P y Mlle O iban a recibir visitas!! Surgió entonces la frase que lo resumiría todo, la expresión que describiría la situación, el eslogan que hizo que todo el mal creado por la inesperada llegada de Clifford se tradujese en sendas carcajadas…

¡Éramos pocos y apareció Clifford! ¡¡Que fregao!!

Y así es como recibimos a Clifford en nuestro humilde hogar, no sin primero castigarle varios días cubriéndolo con una toalla para que aprenda. Pues en su paseo hasta el recibidor, no sólo había sembrado el caos en nuestra cocina y el pasillo, sino que no contento con eso, se había dedicado a mearles a los del piso de abajo, que contemplaban atónitos como les goteaba su techo mientras intentaban avisar a las Mlles, que aunque parezca extraño, ya estaban dormidas a esas horas de la madrugada que tanto le gustan a Clifford y no se enteraron de las advertencias. Con lo que el guapo de Clifford hizo de las suyas hasta que la lluvia dejo de caer, el fregadero se cansó de regurgitar y decidió tragar y el tiempo entre las dos de la madrugada y las siete de la mañana se encargó de ocultar el rastro de Clifford, secando todo lo que pudo.

Pero Clifford esperó sonriente para ver nuestro sobresaltado amanecer cobijado en la humedad que le aportaba la moqueta. Sin la más mínima intención de desaparecer hasta que no le castigamos tapándolo con una toalla. Aún así, se resentía y nos mojaba el pie cada vez que pisábamos la toalla que lo cubría. Anda que no es chispitas este Clifford, ¡como las lía el cabrón!
Después de su primera aparición ha vuelto a hacer de las suyas varias veces, como cuando decidió verter el contenido de la cafetera sobre Luiz, pero eso ya es otra historia…

Deseándoos muy buenas noches, se despiden Mlle P, Mlle O y Clifford, que ha dicho que estaría encantado de daros por culo “de una forma agresiva y sangrienta” mientras os recita poemas de Bécquer acorde con vuestras pretensiones de literatos cultos y refinados.

Por cierto, este fin de semana nos llevamos a Clifford a Lannion. No ha habido forma de convencerle de que se quede en casa, porque dice que desde que arreglaron las tuberías, el fregadero no regurgita y el cajón de los cubiertos no le sigue las gracias.

7 comentarios:

Patri dijo...

xdddddddddd


Clifford se pasa.....ahora se ha escondido por el lavabo y la tubería de la ducha no se traga el agua.......


Ya tenemos piscina en casa......qué más podríamos pedir??!

xd


muaaa

Jeremias Labuch dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jeremias Labuch dijo...

jzejejejej
ke grande cliforrrr
beistos a las parisinas.

Diego dijo...

Cómo mola... tenéis jacuzzi en casa...
Clifford no tendrá nada que ver con la canción de la anterior entrada del blog, verdad? La que está firmada por Jeremias Labuch y Clifford Mandela.

Entonces se vienen P, O y Clifford a Lannion este finde? Un servidor se va a Paris con 6 españolitos más.

Anónimo dijo...

Considerando que la ultima vez nos comimos el jamon y el queso, yo también escaparia en la direccion contraria con todossss los amigosss que pueda si supiese que volvemos a tierras bretonas!!! xddd

Pasaroslo bien en la cité, servidor+6!!

Por cierto, os podemos dejar a Clifford en Lannion? Es que ya estamos un poco cansadas de las suyas....

Patri dijo...

Non mercihhhhh..


en Lannion Clifford no se queda, que yo el año que viene quiero estar tranquila...xdd


merciiihhhhh

Luiz Anet Neto dijo...

Clifford... un gran cabrón!!!


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